Adrogué.
A
L.
Nostalgias de llovizna y asombro,
de una tarde helada,
en un Julio helado,
vienen a mi hora de aventura insomne,
Templaba el tiempo
un aroma inventado
de mandarinas soñadas en invierno.
Las bocas anchas descansábamos,
de memorias minúsculas
y profecías inciertas,
Cuando adormecidos entre hojas,
nos llegó la noche nueva,
y nos convertimos en leyenda.
t.a.
ResponderEliminarasi es más elegante